El próximo año traerá ajustes importantes en el comportamiento de las tasas de interés en México, y entender este entorno será clave para tomar buenas […]
El próximo año traerá ajustes importantes en el comportamiento de las tasas de interés en México, y entender este entorno será clave para tomar buenas decisiones financieras. ¿Cuál será el panorama del 2026 y cómo podemos navegar en este nuevo ciclo?
La TIIE (tasa referencial para préstamos, créditos y operaciones interbancarias en México) es un porcentaje representativo del cobro por las operaciones crediticias, la cual se emplea, asimismo, a manera de referencia aplicable a diversos productos e instrumentos financieros.
Juega un papel clave en la economía nacional, ya que influye en el costo del dinero, rendimiento de inversiones y decisiones de financiamiento. En los últimos meses, esa tasa ha registrado un descenso sostenido, reflejo de una combinación de factores internos y externos.
Desde su punto más alto alcanzado en marzo de 2023, cuando la tasa referencial (y la tasa objetivo de política) llegó a cerca de 11.25% anual, la TIIE comenzó a tomar el camino opuesto. Por ejemplo, para marzo de 2025 la TIIE a 1 día estaba reportada en alrededor de 9%, para septiembre de 2025 la TIIE rondaba los 7.50% anual y hacia finales de noviembre de 2025 la TIIE llegó a 7.25%
Tres fuerzas que empujan las tasas
1. En primer lugar, hay una desaceleración del crecimiento económico interno, lo que reduce presiones inflacionarias y demanda de crédito.
2. En segundo, el Banco de México (Banxico) ha optado por reducir su tasa de referencia (la tasa objetivo de política), buscando estimular la actividad económica. En noviembre de 2025, la tasa objetivo se situó en 7.25%.
3. Finalmente, en consonancia con reformas globales en mercados financieros, Banxico ha promovido la transición hacia una nueva tasa referencial: la TIIE de Fondeo, que se basa en operaciones reales en el mercado interbancario, en lugar de cotizaciones presentadas por bancos, la TIIE de Fondeo es la tasa libre de riesgo en México que está basada en transacciones reales en los mercados, ya que se basa en las operaciones realizadas por la banca y casas de bolsa a través de operaciones de reporto
En el ámbito internacional, las decisiones de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, particularmente las relacionadas con sus tasas de interés, tienen un impacto indirecto en la TIIE de México.
Si la Fed mantiene tasas altas o recorta lentamente, esto puede generar una brecha de tasas relativamente favorable para México, lo que podría fortalecer el peso y mantener atractivos algunos instrumentos de inversión en pesos. Por el contrario, si la Fed baja agresivamente, puede presionar al alza los flujos hacia activos de riesgo globales, lo que podría debilitar la demanda por instrumentos mexicanos, presionando al alza la TIIE.
Esa interdependencia sugiere que decisiones externas importan: un endurecimiento por parte de la Fed podría limitar espacios de reducción de tasas en México, mientras una postura más laxa podría favorecer nuevas bajas.
Mirada a 2026: Un horizonte de tasas moderadas
Muchos analistas anticipan que la tasa referencial en México se mantenga moderada, oscilando entre 6% y 7%, dado el entorno de baja inflación y moderado crecimiento económico. Si bien es difícil dar una cifra exacta, un rango plausible para la TIIE hacia 2026 podría estar cerca de ese nivel.
Para los inversionistas mexicanos, esta baja de tasas tiene efectos mixtos. Por un lado, los instrumentos de renta fija (como depósitos bancarios, bonos, CETES) ofrecerán rendimientos menores, lo que a su vez reduce el atractivo frente a inversiones de mayor riesgo o en el extranjero.
Por otro lado, créditos y financiamientos serán más accesibles: menor costo de endeudamiento puede estimular la inversión empresarial, adquisición de bienes raíces o consumo. Además, las empresas podrían aprovechar créditos más baratos para expandirse, lo que a su vez podría fomentar crecimiento económico y generación de empleo.
¿Cómo enfrentar un entorno de tasas bajas en México?
Desde el punto de vista personal o familiar, una estrategia prudente consiste en diversificar inversiones, esto es, en lugar de depender solo de instrumentos de renta fija, considerar una mezcla que incluya inversiones en instrumentos de renta variable (acciones, fondos), ahorro para el largo plazo, inversiones en bienes raíces o en educación.
También conviene revisar el perfil de endeudamiento: si se planea solicitar un crédito, aprovechar este periodo de tasas más bajas puede ser conveniente, así como mantener atención en la inflación y en el tipo de cambio, ya que rendimientos reales dependen de estos factores.
La TIIE en México se encamina hacia niveles moderados hacia 2026, en un contexto de inflación contenida y política monetaria laxa. Esto tendrá implicaciones relevantes para créditos e inversiones como un menor costo de financiamiento, pero menor retorno en instrumentos conservadores.
Sabemos que el próximo año se proyecta una disminución en las tasas de interés. Esto, a su vez, impactará los mecanismos de renta fija, que también tenderán a ofrecer rendimientos más bajos.
El próximo año traerá ajustes importantes en el comportamiento de las tasas de interés en México, y entender este entorno será clave para tomar buenas […]
El pasado 10 y 11 de diciembre de 2025 el Congreso mexicano aprobó una reforma arancelaria que eleva los gravámenes sobre miles de partidas importadas […]
Durante 2025, México se ha consolidado como uno de los principales destinos de inversión en América Latina, impulsado por su posición geográfica estratégica, el fenómeno […]